El cannabis tiene una sustancia activa llamada THC. La mayoría de las personas que empieza a consumirla lo hace desde la adolescencia. Hasta que llega el momento donde empiezan a notar los efectos secundarios por su consumo: problemas de coordinación, problemas con el apetito y daños en el funcionamiento de la memoria. Es allí cuando algunas personas deciden dejar el cannabis, pero se dan cuenta que no van a poder ¿Porqué sucede esto, es porque la fuerza de voluntad no funciona o es un tema orgánico?. Para ello hay que recordar que la voluntad es eficaz sobre las conductas, más no lo es sobre asuntos químicos. Pues hay que entender que a nivel químico las cosas han cambiado de manera irreversible y esto se da si es que por el consumo de cannabis han sido afectadas las zonas específicas del cerebro. Es decir, que lo que realmente hace difícil dejar el cannabis son por las modificaciones que se han producido a nivel químico. En segundo lugar, el cannabis hace que se sienta “colocado”, relajado, contento y un poco ebrio, lo que la sensación que da es placentera.